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La moto y la arena ¿una “relación tóxica”?

La libertad de andar en moto y la inmensidad del mar constituyen una combinación única que debe ser experimentada alguna vez en la vida. Pero no todo es color de rosa en esta dupla, ya que la arena de las playas puede perjudicar nuestra moto si no tomamos los recaudos suficientes. Enterate en esta nota cómo limpiar y acondicionar tu moto después de las vacaciones.

El verano se hace sentir y, sin descuidar los protocolos, son muchos los que eligen vacacionar en la playa. Nuestra Costa Atlántica es uno de los lugares más elegidos por los argentinos, no sólo para pasar largas temporadas veraniegas, sino también para hacer escapadas de fin de semana, una opción muy recurrente en estas épocas de pandemia. Si ya cargaste correctamente tu moto y te decidiste a hacer un viaje inolvidable, es imprescindible que tengas en cuenta estos consejos.

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Antes de hacer el “trabajo sucio”, algunas recomendaciones para conducir sobre arena:  es recomendable ubicar el cuerpo de forma más vertical que lo que acostumbramos en una ruta, llevando el peso lo más atrás posible y dejando los brazos bien estirados, de manera que la parte delantera vaya liberada y así evitar que la moto se clave.

Para la arena, la presión de los neumáticos debe ser la menor posible para permitir una mayor superficie de apoyo logrando mejor tracción y evitando que se hunda. ¡Pero ojo! Tené en cuenta que en la ruta el asfalto se calienta más de lo normal y esto hace que el desgaste de las gomas sea mayor, por lo que aquí será mejor procurar un inflado a nivel máximo; siempre de acuerdo a los límites recomendados por el fabricante de tu moto.

No es lo mismo circular por arena húmeda (como en la orilla del mar) que hacerlo sobre arena seca (como dunas y médanos). Por eso, se vuelve necesario que la vista se fije un poco más adelante de lo que generalmente se ubica, para tener mayor anticipación ante un posible obstáculo o cambio en el terreno.

Nadie está exento de imprevistos y contratiempos. Para que tengas una experiencia realmente placentera, viajá acompañado de una buena cobertura.

Para frenar en arena lo mejor es dejar de acelerar y llevar el peso del cuerpo hacia adelante de forma que la rueda delantera reciba más resistencia. En caso de requerir usar los frenos, se aconseja usar el freno trasero más que el delantero.

Las pinchaduras en la arena son más comunes de lo que se cree. Allí encontraremos piedras, raíces y otros residuos peligrosos que pueden afectar nuestros neumáticos. Para salir airoso de esta situación, chequeá esta nota con todo lo que necesitás llevar a una aventura en moto.

Si de prevención hablamos, dos últimas recomendaciones: para lograr mayor visibilidad en estos terrenos de dunas, se aconseja el uso de banderines altos que darán aviso de nuestra presencia. Por otro lado, no debemos subestimar el perjuicio que puede generar una caída en la arena por considerarla terreno blando. Por eso, las protecciones y equipamiento para circular deben ser los mismos que usamos sobre el asfalto.

¡Manos a la obra!

Ahora si, una vez terminada la odisea es necesario limpiar la moto a conciencia. La arena que queda pegada a la grasa de los elementos mecánicos y el salitre adherido a las partes metálicas, harán que éstos se corroan y desgasten de manera prematura si no realizamos una limpieza correcta.

El salitre, mineral blanco que se encuentra naturalmente en la sal y por lo tanto en los ambiente marinos, ¡puede llegar a carcomer incluso el motor!

Cómo cuidar la moto después de la playa.

Lavá regularmente tu moto tras realizar un trayecto por la costa. La humedad del suelo y del aire de las zonas costeras poseen en sí mismos una alta salinidad, es decir que no sólo por conducir particularmente por la arena tu moto va a requerir de un lavado, sino también por las mismas ciudades balnearias.

Además, el deterioro provocado por el ácido de insectos que quedan incrustados en el frente o las deposiciones de pájaros son dos factores muy abrasivos para las superficies metálicas. 

Lo ideal es realizar un lavado, por más rápido que sea, que ayude a retirar estos residuos al llegar a tu destino. Podés utilizar agua y jabón, aplicándolos con una esponja, o bien productos específicos para lavado de vehículos. 

El lavado comienza de arriba hacia abajo, con especial énfasis en las partes más sucias. No debemos hacer mucha presión ya que podríamos rayar la pintura. Para ablandar y retirar los residuos fácilmente usá un desengrasante. Otros aliados caseros serán los líquidos limpiavidrios para las ópticas y espejos, y el aerosol limpia muebles o cera para la carrocería. 

Siempre que laves tu moto es importante hacerlo en frío, evitar las horas de mucho calor y no dejarla secar al sol. Además debemos tener la precaución de tapar caño de escape y partes eléctricas. Por último debemos secarla para evitar que se produzcan manchas, y recordar volver a engrasar la cadena.

Prevención ante todo.

Además del lavado frecuente, es conveniente que no dejes la moto a la intemperie. Preferentemente guardala dentro de un estacionamiento y utilizá una lona protectora que no sea plástica, ya que este material favorece la oxidación al condensarse la humedad.

Tanto antes de salir, como al regresar de tu viaje es importante chequear el líquido refrigerante, encargado de proteger el motor del calor del verano; los niveles de aceite y los filtros (de aire y de aceite) que cuidan de las impurezas.

Te deseamos un muy buen viaje y te recomendamos que, antes de salir, te asegures de contar con las mejores prestaciones en tu cobertura.

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